Entrevista con Thiago Galbeno, de la cervecera Perro Libre

Si escuchas el nombre “Perro Libre”, probablemente pensarás que estamos hablando de una cervecera española o latinoamericana. A pesar de su nombre, Perro Libre tiene su origen en el sur de Brasil, en la ciudad de Porto Alegre. Así como la mayoría de las historias cerveceras, la historia de Perro Libre también tiene inicio con la fabricación en casa. “Todo empezó en 2011, cuando mi padre hacía cerveza en casa. Cuando cumplí 18 años, él me invitó a participar y, desde entonces, pasé a acompañarlo en las producciones. Me fui metiendo y me fue gustando el proceso”, cuenta el socio-propietario Thiago Galbeno.

Galbeno (Perro Libre) e Neira (Laugar)

El gran paso para transformar la pasión en profesión fue dedicarse a la formación. Galbeno ha decidido pasar una temporada estudiando en Inglaterra y se graduó maestro-cervecero en Brewlab, vinculada a la University of Sunderland. Al volver al país en 2013, decidió, junto a su padre y al amigo Lucas Sperotto, planear el nacimiento de Perro Libre.

Cuatro años después, Perro Libre ya produce cuatro cervezas de forma fija y otras sazonales, llegando a producir de media 12 mil litros/mes, siempre como nómada. “Producimos en distintas fábricas. Hoy nuestra producción está en Rio Grande do Sul y en Sao Paulo”, cuenta.

Además, han abierto recientemente un Tap Room en Porto Alegre, un espacio donde los perros de la matilla (como llaman los seguidores de la marca) pueden reunirse para probar las cervezas de Perro Libre. Pero Galbeno va más allá. “Queremos que el Tap Room sea un espacio que colabore para el fortalecimiento de la cultura cervecera brasileña”.

Una cultura que Perro Libre defiende desde su fundación, con base en la experimentación y libertad. “Entendemos que para dedicarse a la cerveza, es necesario producir productos en los cuales creemos y por los que somos enamorados. Soltar la correa (lema de la marca) es salir de la atadura del mercado de producir cervezas pasteurizadas, filtradas y limitadas a ser creadas bajo un aspecto simplemente comercial”.

Un ejemplo de esto es su German Pilsner, llamada Neo Pils. Aunque siga el proceso de producción tradicional del estilo, usando malta y lúpulos alemanes, su fabricación incluye dry hopping y la cerveza no está ni filtrada ni pasteurizada.

Colaboración con la española Laugar

Si hace algunas décadas el abuelo de Galbeno emigró de España a Brasil, recientemente el joven hizo el camino inverso como parte de un ‘intercambio cervecero’, conforme cuenta. “Estábamos buscando una colaboración en España, donde nació mi abuelo (por él tenemos la ciudadanía) y con el que tenemos mucho acercamiento cultural dentro de la familia”.

Bilbao

Un amigo del curso de cerveza en Inglaterra le puso en contacto con la gente de la fábrica vasca Laugar. “Empezamos a enviarnos correos y las conversaciones siempre han sido muy buenas, con mucha sinergia. Decidimos unir la cultura del País Vasco a la brasileña y así ha nacido la cerveza Braskadi”.

Los de Laugar, que ya habían tenido muchas experiencias colaborativas – con la belga Alvinne, las holandesas De Molen, Kees y Kaapse y las locales Naparbier, La Pirata y MadBrewing, consideran que el intercambio con los brasileños ha salido bien porque ambos tienen la misma filosofía. “El buen feeling se percibió desde el primer momento, realmente fue una experiencia genial”. Para ellos, hacer cerveza con otras fábricas es una de las mejores cosas de este mundillo, tanto a nivel profesional como personal.

Perro Libre + Laugar

El nombre de la cerveza de Perro Libre y Laugar hace referencia a Euskadi y y Brasil, pero la mezcla no está solo en el nombre, sino también en la receta. Braskadi es una Russian Imperial Stout con uvas pasas de Bilbao, Nibs de cacao brasileño y Palo Santo, una madera típica de la región Andina y del centro de Brasil. “Fue una producción de alrededor de 1.000 litros. La experiencia fue increíble, porque hemos podido conocer a la gente de Laugar, la ciudad de Bilbao y la escena cervecera española. Además, Braskadi ganó la medalla de oro en el Mondial de la Biére en Montreal”.

En su paso por España, Galbeno estuvo en el bar Biercab de Barcelona, al que considera el mejor hasta el momento. Además, le ha sorprendido la cantidad de cervezas con alto volumen de alcohol en España.

Para los españoles que planeen viajar a Brasil, el cervecero recomienda las propias cervezas, además de la visita a los brewpubs, que empiezan a estar muy de moda allí. Los que están de este lado del Atlántico y quieran probar alguna cerveza de Perro Libre tendrán que conformarse con Braskadi, pero lo mejor es buscarla deprisa, ya que quedará poco por ahí!

 

Imágenes: divulgación.

Larissa

Periodista y beer sommelier residente en Madrid desde 2011.

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